Para el momento en que, Sr. Sebastião y su equipo
hubieran promovido gran separarse en la sala de clase
doctor-dermatológica que comenzó a indicar el producto
como medicina para el retiro de puntos. La veta
comercial del éxito después de eso, empujado
principalmente porque su gran eficacia ofreció por los
productos. Las farmacias de Sr. Sebastião no eran ya
capaces de tomar el cuidado de las órdenes. El mercado
le invitó a que industrializara el producto.
Ensamblándose a un socio, Sr. Geraldo Possendoro,
aparecía la industria, oportunamente bautizada de
Muriel. (Desconocemos algún caso donde el producto hemos
sido natos antes de la industria y ésa esto gaña su
nombre).
No sabemos para seguro porqué Sr. Sebastião y Sr.
Geraldo habían constituido una industria cosmética y no
un laboratorio farmacéutico. Quizás para las
dificultades en el tiempo. Los productos habían ganado
una esencia ligera, lo nombre “pomada” dieron lugar a la
“crema”, dando el mercado la Loción y la Crema Muriel
que conocemos hoy.